Grecia es uno de los destinos más soñados de Europa. Sus islas, su historia milenaria, el mar azul intenso y los pueblos blancos hacen que muchos viajeros quieran incluirla sí o sí en su itinerario.
Pero cuando llega el momento de armar el viaje, aparece uno de los errores más comunes: subestimar los tiempos.
Muchos itinerarios intentan ver Grecia en muy pocos días, como si fuera simplemente “pasar por Atenas”. Y la realidad es que Grecia no funciona así.


